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Ampliación de las Ayudas para Trabajadores por Cuenta Propia

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha aprobado, la extensión y ampliación de las ayudas a los trabajadores por cuenta propia hasta el 31 de enero de 2021 en 4 modalidades.

1. Quiénes estén cobrando la prestación ordinaria compatible con la actividad, podrán seguir cobrándola hasta el 31 de Enero.

Siempre que durante el cuarto trimestre de 2020 sigan cumpliendo los requisitos exigidos para su concesión, entre ellos, acreditar una reducción en la facturación durante el cuarto trimestre de 2020 de al menos el 75% en relación con el mismo periodo de 2019, así como no superar unos rendimientos netos de 5.818,5 euros (1,75 veces el SMI) en el periodo octubre-diciembre de este año.

Además de la caída de la facturación, hay que estar afiliados y en alta en el Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos o en el Régimen Especial de los Trabajadores del Mar, en su caso; haber cotizado por cese de actividad como mínimo durante los 12 meses inmediatamente anteriores de forma continuada; no haber cumplido la edad ordinaria de jubilación y hallarse al corriente de pago con la Seguridad Social.

Lo que se va a cobrar, es el 70% de la base reguladora además del abono de la cuota por contingencias comunes, que se devuelve al trabajador. Si cotizas por la base mínima, serían unos 660 euros al mes, que llegan a los 930 euros de beneficio económico si se suma el abono de la cuota por contingencias comunes.

Durante el tiempo que esté percibiendo el autónomo esta prestación deberá ingresar a la Tesorería General de la Seguridad Social la totalidad de sus cotizaciones. La mutua abonará al trabajador autónomo, junto con el importe de la prestación, el importe de las cotizaciones por contingencias comunes.

El autónomo que esté cobrando el cese compatible con la actividad, y recupere su facturación,  puede renunciar en cualquier momento y devolver la prestación que se haya cobrado una vez recuperado el nivel de facturación, o cuando la caída de ésta ya no sea del 75%  si no menor.

2. No solicité el cese ordinario en verano, pero la facturación de mi negocio ha sufrido una merma de más del 75%.

Los autónomos que hasta el 30 de junio hayan percibido la prestación extraordinaria pueden solicitar una prestación ordinaria compatible con la actividad ahora. Para ello, deben haber estado dados de alta como autónomos al menos 12 meses y estar al corriente de pago. Además, tendrán que acreditar una reducción de la facturación durante el cuarto trimestre de 2020 de al menos el 75% en relación con el mismo periodo del año 2019.

3. No puedo optar al cese ordinario compatible con la actividad porque no he cotizado los últimos 12 meses, pero estoy facturando muy poco, menos del Salario Mínimo Interprofesional. ¿Qué puedo hacer?

Si no puedes optar al cese ordinario compatible con la actividad porque disfrutas de una tarifa plana, por ejemplo, o porque no has cotizado los últimos 12 meses, que es uno de los requisitos, puedes solicitar la nueva prestación por bajos ingresos.

Esta ayuda está diseñada para aquellos trabajadores cuyos ingresos en el último trimestre de 2020 no superen el salario mínimo interprofesional (1.108 euros/mes por 12 pagas) y prevean una reducción de ingresos en el cuarto trimestre de 2020 de al menos el 50% en relación a los ingresos del primer trimestre de 2020.

La cuantía de la ayuda será del 50% de la base mínima de cotización y no tendrán que abonarse las cuotas, aunque sí computará como tiempo cotizado.

No obstante, cuando convivan en un mismo domicilio personas unidas por vínculo familiar o unidad análoga de convivencia hasta el primer grado de parentesco por consanguinidad o afinidad, y dos o más miembros tengan derecho a esta prestación extraordinaria de cese de actividad, la cuantía de cada una de las prestaciones será del 40%.

No es compatible con una remuneración por cuenta ajena, salvo que sea de menos del 1,25 del SMI, ni con otra actividad por cuenta propia distinta a la que causa derecho a la prestación, ni con percibir otras prestaciones de la Seguridad Social, a no ser que sean compatibles con la actividad.

4. Soy autónomo de temporada y recibo la prestación. ¿Voy a seguir cobrándola?

Los perceptores de la prestación extraordinaria de cese de actividad para los trabajadores de temporadas prevista en el Real Decreto Ley 24/2020, podrán solicitar percibir la nueva prestación siempre que hayan cotizado un mínimo de cuatro meses entre junio y diciembre de 2018 y 2019, no superen los 23.275 euros de ingresos durante 2020 y no hayan desarrollado actividad ni hayan estado dado de alta o asimilados entre el 1 de marzo y el 31 de mayo.

Además, no tienen que haber percibido prestación alguna de la Seguridad Social durante los meses de enero a junio de 2020, salvo que la misma fuera compatible con el trabajo autónomo.

La cuantía de esta prestación será equivalente al 70% de la base mínima de cotización e incluye la exoneración de las cuotas.

Mientras se cobre, no se puede recibir otra remuneración ni prestación de la Seguridad Social.

  • ¿Si me cierran el negocio por la evolución de la pandemia?  ¿Tendré alguna ayuda?

Se ha creado una nueva prestación extraordinaria por suspensión de la actividad para aquellas personas que se enfrenten a una suspensión temporal de toda su actividad como consecuencia de una resolución de las autoridades administrativas dirigida a la contención de la pandemia de la COVID-19.

Hay que estar afiliado y en alta como autónomo al menos 30 días naturales antes de la resolución administrativa que acuerde el cese de actividad como medida de contención y estar al corriente de pago.

Es necesario que haya una resolución administrativa que implique la suspensión temporal de su actividad debido a la pandemia.

La cuantía de la prestación será del 50% de la base mínima de cotización (944,40 euros), lo que supone unos 472,20 euros. Si eres familia numerosa, esta cantidad se incrementará un 20%.

Este importe se reducirá al 40% de la base para el caso de que convivan en un mismo domicilio personas con vínculo familiar o análogo donde dos o más miembros tengan derecho a esta prestación.

No vas a tener que pagar la cuota de la Seguridad Social, pero este tiempo sí te va a contar como cotizado.

Esta prestación es incompatible con un salario procedente por cuenta ajena, salvo que sea inferior al 1,25 del SMI, y con el desarrollo de otra actividad por cuenta propia. Tampoco se puede simultanear con otra prestación de Seguridad Social salvo aquella que el beneficiario viniera percibiendo por ser compatible con el desempeño de la actividad que desarrollaba.

Puedes solicitarla a partir del día siguiente de haberse publicado en el boletín oficial correspondiente la medida/s de cierre.

Cualquiera de estas ayudas, tienes que solicitarla ante tu mutua colaboradora con la Seguridad Social.

Si lo haces entre el día 1 y el 15 de octubre de 2020, la recibirás con efectos desde el día 1 de octubre y durante 4 meses. Si la solicitas después, la percibirás desde el día siguiente a la fecha en la que presentaste la solicitud y no podrá ir más allá del 31 de enero de 2021.

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

Mi historia emprendedora

Mi nombre es Iván Ramos Orlandi, soy puertorriqueño. Llegué a España con 24 años, creyendo que venía a pasar un año… jamás hubiese imaginado que el pasado 15 de septiembre cumpliría 10 años aquí.

En el 2010 completé mi licenciatura en psicología en Puerto Rico y ese mismo año me mudé a Madrid para comenzar un máster en Psicofarmacología y drogas de abuso, en la Universidad Complutense. Soy psicólogo con especialización en adicciones, de profesión y vocación.

Siempre he pensado que la vida de una persona migrante en España tiene dos caras. Una en la que te levantas admirado por la majestuosidad de la ciudad, te maravillas con la calidad de vida, agradeces la seguridad, la facilidad de transportación, el acceso a la salud y a la educación, y luego te topas con la otra cara, la de los papeles de residencia, las homologaciones, las barreras burocráticas, la de tener que empezar de cero.

Durante mis primeros años, choqué con un sinnúmero de obstáculos que me dificultaron poder ejercer mi profesión tal y como lo hacía en mi país. Ser extranjero y, además, llegar a Madrid en plena crisis me obligó a empoderarme y a reinventarme. Al ser de Puerto Rico, tengo a mi favor ser bilingüe por lo que aproveché esta herramienta para exponerme por primera vez al mundo de las clases de inglés y la psicopedagogía.

Con el pasar del tiempo fui dándome a conocer, generando contactos y creando una cartera de clientes, hasta que en 2019, con el apoyo y asesoramiento de Fundación Tomillo, pude darme de alta como autónomo, formalizar mis servicios y lograr, por fin, estabilizar mi situación laboral en España.

Como autónomo imparto formación de inglés en empresas, clases conversacionales con adultos y jóvenes, y apoyo psicopedagógico a niños con dislexia y otras dificultades de aprendizajes como TDAH. Poco a poco he creado una metodología propia de enseñanza y aprendizaje donde he podido aunar mis dos ámbitos profesionales y académicos, la enseñanza y la psicología.

Sin embargo, la estabilidad alcanzada en 2019 se vio afectada con un 2020 tumultuoso (literalmente) que comenzó con un terremoto en Puerto Rico y continuó con el coronavirus, poniendo en pausa, todos los planes y metas logrados y esperados. Al igual que muchos autónomos, y ya que la mayoría de mis clientes estaban en empresas, repentinamente perdí el 90% de mis clientes y mis ingresos.

En ese momento volví a contar con el apoyo de Tomillo quienes me guiaron a través de talleres y asesoramientos en cómo acceder a las ayudas disponibles y en cómo diversificarme para poder sostener mi emprendimiento. Actualmente continúo como autónomo retomando poco a poco a mi clientela y, ahora, también lo compagino con un trabajo por cuenta ajena en un piso de apoyo al tratamiento de las adicciones.

Los altos y bajos de los últimos años me han enseñado que ser emprendedor no es solo ser autónomo, es empoderarse, es reinventarse, es arriesgarse, superar barreras y seguir con fuerzas para poder estar listo para afrontar el próximo reto.

Contacto: https://www.linkedin.com/in/iv%C3%A1n-g-ramos-orlandi-2a75b4114/ 

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

Ayudas para autónomos desde el 1 de julio de 2020

A continuación se muestran una serie de ayudas:

  • Reducciones en el pago de las cuotas.

Desde el 1 de julio los autónomos que vinieran percibiendo la prestación extraordinaria por COVID, se beneficiarán automáticamente de una exoneración en las cuotas a la Seguridad Social de los meses de julio, agosto y septiembre.

En julio, quienes se beneficiaron de la prestación extraordinaria para autónomos por COVID no pagaron cuota de Seguridad Social porque la exoneración será del 100%. En agosto, se pagó la mitad, ya que la exoneración alcanzaba el 50% en la cuota, y en la cuota del mes de septiembre, pagarán un 25% menos que en la cuota ordinaria.

Esta exoneración, la efectuará de oficio la Tesorería General de la Seguridad Social a todos los autónomos que dejen de percibir la prestación extraordinaria, mantengan el alta en el régimen correspondiente y no soliciten la prestación ordinaria (tanto la compatible con la actividad como la de cese de actividad ordinario).

  • Derecho a cobrar la prestación y mantener la actividad.

Los autónomos que mantengan la actividad, pero vean reducida su facturación en el tercer trimestre en un 75% respecto al mismo periodo en 2019 (y siempre que sus rendimientos netos sean inferiores en 1,75 veces el SMI) podrán solicitar una prestación ordinaria compatible con la actividad.

Como novedad, los trabajadores autónomos de temporada podrán acceder a una prestación extraordinaria hasta el 30 de septiembre siempre y cuando sus ingresos en 2020 sean inferiores en 1,75 veces el SMI.

La prestación alcanza el 70% de la base reguladora, es decir unos 660 euros para un trabajador autónomo que cotice por la base mínima. A esto hay que sumar el abono de la parte de la cuota correspondiente a contingencias comunes, por lo que el beneficio económico puede alcanzar los 930 euros mensuales.

Esta prestación ordinaria, es compatible con el mantenimiento de la actividad.

Para tener derecho a esta prestación ordinaria, hay que estar afiliados y en alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos o en el Régimen Especial de los Trabajadores del Mar, en su caso, y estar al corriente de pago con la Seguridad Social. Si esto último no se cumple, el autónomo tiene treinta días naturales para ingresar las cuotas correspondientes.

Es necesario haber cotizado por cese de actividad (desempleo) como mínimo durante 12 meses inmediatamente anteriores de forma continuada.

Además, hay que acreditar una reducción de la facturación durante el tercer trimestre de 2020 de al menos el 75% en relación con el mismo periodo del año 2019, así como no haber obtenido durante esos mismos períodos unos rendimientos netos superiores a 5.818,75€ al trimestre (1,75 veces el SMI).

Puede solicitarse a partir del 1 de julio de 2020, pero solo tendrá efectos económicos desde esa fecha en el caso de que se solicite antes del 15 de julio. Si se solicita después tendrá efectos desde el día siguiente al de la solicitud. La solicitud de hace en las Mutuas.

A los beneficiarios de la tarifa plana u otra bonificación; durante estos tres meses, se les aplicará la reducción de cuotas sobre la tarifa plana o reducida que corresponda al trabajador/a en cada caso, sin que en ningún caso la reducción pueda superar la cuota a abonar.

Tanto por la prestación compatible como por la prestación por cese de actividad, habrá que pagar IRPF; pues ninguna de ellas figura como rentas exentas del impuesto.

Tienen derecho a percibir esta prestación compatible con la actividad todos los autónomos societarios que hayan percibido hasta el 30 de junio la prestación extraordinaria y que cumplan los requisitos exigidos. La caída de ingresos del socio que la solicite se probará por cualquier medio admitido en Derecho.

  • ¿Cómo se acredita la caída de la facturación?

En principio, basta para acreditar la caída de la facturación una declaración responsable del trabajador autónomo.

No obstante, a partir de 1 de octubre de 2020 y del 1 de febrero de 2021, las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social, van a recabar del Ministerio de Hacienda los datos tributarios de los ejercicios 2019 y 2020 necesarios para el seguimiento y control de las prestaciones reconocidas.

Si no se autorizara esta consulta de datos o la mutua no pudiera tener acceso a ellos, el trabajador deberá aportar una copia del modelo 303 de autoliquidación del IVA del segundo y tercer trimestres de los años 2019 y 2020 y copia del modelo 130 correspondiente a la autoliquidación en pago fraccionado del IRPF de los mismos periodos.

Los trabajadores autónomos que tributen en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) por estimación objetiva (modelo 131) deberán aportar la documentación necesaria o cualquier otro medio de prueba que sirva para acreditar los ingresos exigidos en este precepto.

A partir del 30 de septiembre, solo se podrá continuar percibiendo si cumplen todos los requisitos que establece la Ley General de la Seguridad.

  •  ¿Tengo derecho a la prestación si CIERRO el negocio?

En caso de cierre se mantiene el derecho a prestación compatible con el trabajo que se tenga reconocida hasta el día en que surta efectos la baja en el régimen. A partir de ese momento para percibir prestación por cese de actividad ordinaria deberán acreditarse los requisitos establecidos en el artículo 330 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social.

  • ¿Presenta algún tipo de incompatibilidad?

La prestación será incompatible con el trabajo por cuenta ajena y con cualquier prestación de la Seguridad Social que no fuera compatible con su alta como trabajador autónomo.

La prestación será incompatible con el trabajo autónomo o por cuenta propia si los ingresos que se perciban durante el año 2020 superan los 23.275 euros.

 

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

Historia de Lácteos Maná

“Soy Yolanda Mariñez, venezolana de origen. En el año 2010 me mudé a China para comenzar una nueva vida.

Personalmente, soy una gran consumidora de quesos y aunque me gustan todos, sentía mucho la falta de los quesos frescos de leche de vaca de mi tierra. Como todos sabemos la comida en China es completamente diferente a lo que estamos acostumbrados en occidente y los productos lácteos no forman parte integral de su dieta; aunque poco a poco va aumentando su consumo.

En una oportunidad donde necesité viajar a Venezuela para visitar a unos clientes, tuve la oportunidad de participar en un ordeño y ver como se elaboraba mi preciado “queso palmita”. En aquellas escasas dos horas me propuse aprender lo que posteriormente cambiaría mi vida. Mi intención inicial era aprender a hacerlo solo para mí y mi familia; cuando regresé a China comencé a hacer mi primer queso. Después de mucho error y ensayo, y siguiendo la voz interna que me animaba a perseverar en el intento, lo conseguí y salió mi primer buen queso.

Mi esposo quedó tan impresionado que me sugirió venderlo, aunque fuese a pequeña escala. Me sucedieron muchísimas cosas que me ayudaron a ser más fuerte y a adquirir experiencia, no solo elaborando el tipo de queso que aprendí, sino también otros tipos de quesos y derivados del mismo; así como el mercadeo de estos productos y su distribución de manera autodidacta. Llegué a tener una base de datos de clientes de 400 personas. La situación en China se fue poniendo cada vez más difícil y costosa, finalmente decidimos volver a emigrar.

En 2015 llegamos a España sin nada. Nunca pensé retomar aquí lo de los quesos, pero vi una oportunidad en la oferta de “quesos latinos” existentes en Madrid y decidí retomar el proyecto. Realicé mi primer experimento con cinco personas, de las cuales tres estuvieron muy satisfechas con el producto.

De manera casual vi un anuncio de FUNDACION TOMILLO en Facebook y lo guardé para cuando decidiese formalizar mi proyecto.

En febrero de este año 2020 contacté con el equipo de emprendimiento de la Fundación Tomillo y me atendieron muy bien y me animaron a poner en marcha mi proyecto. Me alentaron para formar parte del curso online, denominado ITACA, que estaban organizando. Participé en ese curso donde aprendí muchísimo y constantemente recibía apoyo y dirección de todo el equipo. Ya con conocimientos generales de como formalizar mi proyecto, me encontré con la barrera del dinero. Nuevamente con el apoyo del equipo de emprendimiento comenzamos a realizar un plan de empresa y a preparar todo lo necesario para solicitar un microcrédito y comenzar mi actividad con un pequeño obrador donde poder elaborar los quesos y obtener registros sanitarios y permisos para su venta legal.

El día 13 de agosto, recibí la llamada de una persona que me invitaba a ir a su oficina porque su jefe -que había probado mi queso- quería hablar conmigo. Mi esposo y yo, nos reunimos con este señor -un inversionista con muchas empresas en Venezuela, Panamá y España- dispuesto a invertir en nuestro proyecto, para poner un obrador semiindustrial y vender -en una primera fase- a toda España. Estamos ultimando detalles y dando los pasos necesarios para constituir la empresa LÁCTEOS MANÁ, S.L., que comenzará sus operaciones antes de final de año.

Animo a todos los/as emprendedores/as a perseverar en sus proyectos y a aprovechar el apoyo de la FUNDACION TOMILLO que ,sin duda, les ayudaran a hacer realidad sus sueños”.

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

Si tienes un negocio, podría interesarte: convocatoria de la Comunidad de Madrid para incentivar la contratación.

La Comunidad de Madrid abrió el día 4 de agosto el plazo para solicitar las ayudas para la contratación recogidas en el Programa Madrid Emplea. Las ayudas buscan incentivar la contratación estable de personas que han perdido su empleo durante la crisis o la recuperación de trabajadores afectados por ERTE en el ámbito de la Comunidad de Madrid.

El primero de los incentivos está orientado a la reincorporación de trabajadores contratados indefinidamente afectados por expedientes de regulación temporal de empleo.

El importe de la subvención para estas líneas se sitúa en 3.000 euros  por cada reincorporación a tiempo completo y en 2.000 euros por cada restablecimiento de jornada a tiempo completo.

La segunda línea de ayudas se centra en el mantenimiento del empleo de mayores de 50 años contratados de forma indefinida, con una subvención de 3.000 euros.

Por su parte, la tercera busca ampliar los contratos indefinidos de tiempo parcial a jornada completa, con entre 1.000 y 2.000 euros, en función del porcentaje de jornada que se amplíe.

La cuarta línea de ayudas del programa Madrid Emplea es la orientada a la contratación indefinida de personas que hayan perdido su puesto de trabajo de forma involuntaria durante el Estado de alarma. En este sentido, se subvencionará con un importe de 5.000 euros cada contratación indefinida inicial a tiempo completo realizada a personas desempleadas demandantes de empleo inscritas, al menos el día anterior a su contratación, en las oficinas de empleo de la Comunidad de Madrid.

Por último, se incrementa en 500 euros el importe de las ayudas para la contratación indefinida en Prácticas y Formación y Aprendizaje de jóvenes inscritos en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, que oscilan entre los 3.400 y los 6.000 euros.

En todos los casos, para fomentar la empleabilidad de colectivos vulnerables, el importe de las subvenciones anteriores se incrementará en 500 euros cuando la persona contratada sea una mujer o pertenezca al colectivo de personas trans, y en 2.000 cuando se trate de la primera contratación realizada por trabajadores autónomos hasta un máximo de 7.500 euros por contrato.

Podrán acogerse a estas ayudas los trabajadores/as autónomos/as, las empresas y las entidades de carácter privado que no tengan ánimo de lucro, que reúnan los requisitos y condiciones exigidas en la propia convocatoria.

El plazo de solicitud es indefinido.

Las solicitudes, acompañadas de la documentación correspondiente se cumplimentarán de forma electrónica en el Registro Electrónico de la Comunidad de Madrid, a través del portal web de la Administración regional, en la siguiente dirección:  https://www.comunidad.madrid/servicios/empleo/ayudas-e-incentivos-empleo

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

Ana Ferreira nos cuenta su experiencia como emprendedora

“Mi nombre es Ana Ferreira soy colombiana y farmacéutica de profesión, he decidido emprender en el sector de la cosmética y finalmente he comenzado mi aventura como autónoma en Julio de 2020.  Aunque mi emprendimiento inicial es una tienda online de productos cosméticos orgánicos y naturales, se han abierto más opciones para iniciar también como consultora de regulación cosmética europea para empresas del sector cosmético, por lo que al ser dos actividades compatibles ha sido una muy buena opción para iniciar mi vida como autónoma.

El emprendimiento lo había visto siempre como algo que no era para mí, tenía miedo de enfrentarme al pensar en una idea que pudiera ser innovadora y tuviera resultado. Sin embargo, a medida que fui creciendo profesionalmente me di cuenta de que era posible hacerse un hueco en el mercado de la cosmética con una idea innovadora. Mi formación y experiencia profesional han sido importantes para tener un conocimiento previo del sector y evaluar las necesidades de los clientes. Sin embargo, fue necesario prepararme en el desarrollo de un plan de empresa y para esto fue fundamental el apoyo académico, legal y humano que recibí en la Fundación Tomillo.

Además de los obstáculos que se presentan al iniciar una actividad de emprendimiento, yo contaba con un inconveniente adicional y era mi situación legal en España, ya que entré al país como estudiante y para poder emprender necesitaba el cambio de visa a residencia. En este proceso La Fundación Tomillo fue un gran apoyo para la lograr la obtención del permiso y de todo el desarrollo del plan de negocios que me pedían en extranjería, además de contar con un equipo multidisciplinar que me asesoró en todo momento, me encontré con un grupo de seres humanos excepcionales y dispuestos a ayudar en todo momento.

En Julio de 2020 obtuve mi permiso de trabajo para emprender y nuevamente conté con la ayuda de la Fundación Tomillo, asesorándome en todo el proceso de alta como autónoma, igualmente sé que puedo contar con su apoyo durante el desarrollo de mi emprendimiento.

Actualmente veo en la consultoría una nueva oportunidad para desarrollarme como profesional, pero también como apoyo para el desarrollo de mi negocio online.

Mi consejo para las personas que quieren emprender es que no le tengan miedo a los problemas que se pueden presentar antes de iniciar un emprendimiento, creo que es importante estar abierto a reinventarse y ver las dificultades como oportunidades para crecer personal y profesionalmente. Igualmente, el apoyo de personas expertas en el tema puede ayudar a dar una nueva visión a la idea de negocio que quieren llevar a cabo dentro de un marco real”.

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

 

¿Solicitar mi baja como autónomo en verano?

En esta época del año nos encontramos en un momento en el cual muchas personas que trabajan por cuenta propia, con ingresos estacionales, deciden darse de baja como autónomo/a en Seguridad Social para así dejar de hacer frente a la cuota durante unos meses. Además, la crisis del COVID-19, ha conducido aún más si cabe a la baja en la Seguridad Social.

La cuota de la Seguridad Social es una carga económica para los/as trabajadores/as autónomos/as, pero la decisión sobre la baja temporal tiene que tomarse teniendo en cuenta las consecuencias que esta puede conllevar.

Cotizar al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social (RETA) cuesta generalmente, como mínimo, 286,15 euros mensuales con esa cuota se paga por coberturas sociales en caso de jubilación, de Incapacidad Temporal o de cese de actividad. Pero el acceso a estas coberturas está sujeto a un periodo mínimo de cotización que varía para cada una de ellas y que, en caso de baja como autónomo/a, este periodo se vería interrumpido y reflejado también en la vida laboral.

Muchos autónomos/as se quedaron fuera de la prestación extraordinaria por cese de actividad (COVID-19) al precipitarse en su baja en Seguridad Social. Esto no hace más que confirmar que la decisión sobre la baja en autónomos ha de ser meditada y teniendo en cuenta no solo a las actuales circunstancias sino también lo que esté por venir.

Después de la prestación extraordinaria por cese de actividad, a finales de junio, el Gobierno aprobó una nueva prestación para los/as autónomos/as más afectados por la crisis del COVID-19, es decir, aquellos/as que habiendo recibido la prestación extraordinaria hasta junio mantengan su actividad al tiempo que sufren un descenso de la facturación durante los meses de julio, agosto y septiembre de 2020 del 75% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Entre las condiciones de acceso a la nueva prestación (que se gestiona a través de las mutuas colaboradoras) figura el alta como autónomo en Seguridad Social y la cotización de forma ininterrumpida durante al menos doce meses por cese de actividad.

Anteriormente hemos explicado que, generalmente, la cuota de autónomos tiene un coste mínimo de 286,15 euros, pero esto no siempre es así puesto que los/as autónomo/as con tarifa plana pagan durante el primer año 60 euros en concepto de cuota (a esta se le van aplicando bonificaciones pasado el primer año de actividad).

Si eres autónomo/a con tarifa plana y pensabas darte de baja en el verano para luego volver a disfrutar de esta cuota reducida, ten en cuenta que al realizar de nuevo tu alta como autónomo/a en Seguridad Social te encontrarías con que a partir de entonces tendrías que pagar 286,15 euros mensuales de cuota, y no los 60 euros que venías pagando antes de darte de baja. Y si no quisieses pagar esa cantidad de dinero, deberías esperar hasta tres años para poder darte de alta como autónomo y disfrutar de la tarifa plana de nuevo.

Además, esta baja también afectaría a cualquier tipo de bonificación de la Seguridad Social que vinieras disfrutando antes de la baja.

Si tienes cualquier duda siempre puedes consultarnos. Estamos a tu disposición en emprende@tomillo.org.

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

 

 

Mi empresa en tiempos del Covid-19

“Sueños confinados. Mi nombre es Marco Antonio Montelongo y me gustaría compartir un poco de mi experiencia como emprendedor en época de pandemia, en particular, la que estamos viviendo “COVID 19”.

La idea inicial de mi proyecto consistió en adquirir un furgón con la finalidad de ofrecer un servicio de transporte canino alternado de otra actividad, el adiestramiento canino. Y todo ello fue logrado con el apoyo de la Fundación Tomillo.

Debido a la situación de confinamiento y sus progresivas restricciones para el control de la enfermedad, he tenido que actuar de forma inmediata para poder enfrentar mis gastos entre ellos los del pago del furgón y de mi piso de alquiler, entre otros.

Los primeros 15 días fueron de una incertidumbre total, de estar pensando las alternativas que con el paso de los días solo se quedaban en sueños confinados. Pude sentir la frustración de un emprendedor y sus actividades ya consolidadas. Sin tregua busqué alternativas sobre todo con mis contactos más cercanos y de pronto surgió la posibilidad de repartir medicamentos a farmacias de la empresa Cofares, gracias a un contacto que conocía a la persona que me podía subcontratar.

Y empezó la aventura de la adaptación y las exigencias que conllevan tan noble trabajo que me ha salvado al menos de enfrentar los pagos de los meses de confinamiento. Hubo que renunciar a la publicidad que llevaba mi furgón, adquirir un seguro de mercancía y aceptar condiciones a las que normalmente no estás habituado, sentir nostalgia por los que padecían la enfermedad y la duda por contraer el virus. Transité por las calles vacías de Madrid, un poco identificado por la ausencia de mi proyecto. La nueva actividad no era fácil, por sencillo que parezca el reparto, lleva sus tiempos la entrega a las más de 20 farmacias que había que repartir al día en dos turnos. En fin -una vez más- un cumulo de aprendizajes que siempre forman parte de la experiencia y que de alguna manera serán útiles para cuando pueda retomar mi proyecto original.

En cuanto las ayudas, no solicité las que ofrecía el gobierno por cese de actividad, ya que al final y al cabo, yo tenía trabajo. Sí que acepté las ayudas que ofreció la Fundación Tomillo, que además estuvo siempre al tanto de mi situación, asesorando y dando motivación para seguir, por lo que estaré siempre agradecido.

¿Cuál será mi futuro? Ahora que termina las restricciones he contactado con nuevos clientes y pretendo dejar la zona de confort que me da el reparto de medicamentos para buscar retomar a mi proyecto y preparar adaptaciones para estos eventos o, al menos, tener presente las posibles alternativas por si hubiera un nuevo confinamiento.

Por otra parte, no soy de hacer grandes planes o proyectos si no con el día a día, sumar y realizar pequeños objetivos adaptados a las circunstancias, que a través del tiempo, me lleven a realizar un gran sueño; ser un emprendedor de éxito”.

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y atención humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

El Gobierno activa un nuevo tramo de la Línea de Avales y destina 20.000 millones de euros íntegramente a pymes y autónomos

Se aprobó:
El pasado 19 de mayo de 2020, el Consejo de Ministros aprobó el Acuerdo por el que se activa el cuarto tramo de la Línea de Avales para empresas y autónomos, adoptada por el Gobierno el pasado 17 de marzo.

Se destina:
Este nuevo tramo de 20.000 millones de euros se destinará de forma íntegra a garantizar operaciones de pymes y autónomos, al ser los que están recurriendo en mayor medida a la Línea de Avales y desempeñan un papel esencial en el sostenimiento de la actividad económica y el empleo.

Podrán solicitar:
Los avales de este cuarto tramo, las pymes y autónomos afectados por los efectos económicos del COVID-19, siempre que los solicitantes no estuvieran en situación de morosidad a 31 de diciembre de 2019 y en procedimiento concursal a 17 de marzo de 2020.

El Aval:
Garantiza el 80% de los nuevos préstamos y renovaciones de operaciones solicitadas por autónomos y pymes y tiene una vigencia igual al plazo del préstamo concedido, con un máximo de cinco años.

Los pymes y autónomos interesados:
Podrán solicitar la garantía para sus operaciones hasta 30 de septiembre de 2020. El plazo podrá ampliarse, siempre en línea con la normativa de Ayudas de Estado de la Unión Europea, por Acuerdo de Consejo de Ministros.

¿Cuáles son los criterios de distribución por entidades?
La distribución de la línea de avales entre las entidades se llevará a cabo con los mismos criterios que los establecidos en los tramos anteriores. El volumen máximo asignado para cada entidad será válido hasta el 30 de junio. A partir de esa fecha, los importes de aval asignados y no utilizados por las entidades se distribuirán entre el resto de entidades, de forma proporcional al importe de aval que hubieran utilizado hasta esa fecha.

Fuente: https://www.ico.es/web/ico/linea-avales

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y atención humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

Mi empresa en tiempos del Covid-19: Restaurante La familia

Yolanda Soledad Ramirez, propietaria del Restaurante La familia: «La crisis sanitaria está generando mucha incertidumbre en todos los negocios, en general, pero nosotros que pertenecemos al sector de la hostelería y restauración, lo estamos viviendo más intensamente, este sector es uno de los que más dudas y polémicas está generando últimamente.

Tenemos prevista la reapertura en la fase 2, ya que el establecimiento dispone de pocas mesas en la terraza, y si las reducimos, no compensa la apertura. Nuestra previsión de ventas estará en fortalecer nuevamente el servicio de comidas para llevar, lo que fue el origen de nuestro negocio.

Estos meses con el restaurante cerrado, han sido muy difíciles. Los trabajadores se encuentran en situación de ERTE, y con la reapertura no está prevista su contratación de inmediato. Tendremos que reanudar la actividad contando con la ayuda familiar. Ha sido preciso aplazar pagos, solicitar moratorias… pero hemos resistido y volveremos con ilusión porque ha sido mucho el tiempo y esfuerzo invertidos; además, nuestros clientes se merecen una buena atención porque nos han llamado y nos han ofrecido mucho apoyo moral.

Seguiremos trabajando fuerte, creando estrategias y estableciendo todas las acciones para adaptarnos a las “nuevas normativas”. Queremos levantarnos y seguir caminando en este proyecto, que con tanta ilusión, pusimos en marcha y que apenas le ha dado tiempo a ver la luz.

Nos sentimos apoyados por el equipo de emprendimiento de Fundación Tomillo, quienes han estado muy pendiente de nosotros. Esperamos dar palabras de ánimo a todos los que se encuentran en situaciones similares. No están solos».

BAR RESTAURANTE LA FAMILIA
C/ Alberto Palacios, 77
28021 Madrid

Actividad integrada en el proyecto “Emprendimiento e Integración” financiado por Dirección General de Inclusión y atención humanitaria y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.