Artículo de Boletín

La Fundación Tomillo nació 1984 de la mano de dos amigos: Javier Lantero y Manuel Fierros. Ambos eran empresarios con ganas de contribuir a la mejora de la sociedad e impulsar el empleo juvenil en los barrios más desfavorecidos de la zona sur de Madrid. ​Llamaron a su proyecto Tomillo por las cualidades de esta planta: resistente, sencilla, curativa. 

Inicialmente, pusieron en marcha talleres y pequeñas empresas de carpintería, jardinería, mensajería, limpieza o costura, para más tarde desarrollar programas de formación más completos, dando respuesta a las necesidades de especialización existentes. Este impulso emprendedor atrajo colaboraciones con entidades públicas, empresas, voluntariado, y lo más importante, se incorporaron personas excepcionales, con una vocación social tan fuerte, que hizo que se multiplicaran y diversificaran las actividades de Tomillo. 

Tomillo ha ido evolucionando hasta el momento actual, pero siempre manteniendo su esencia: “Creemos en el potencial de la persona y su poder transformador”.