Y nos fuimos por el barrio a celebrar el Carnaval

Para demostrar lo mucho que nos gusta juntarnos y pasárnoslo bien en Orcasur, el pasado 17 de febrero nos fuimos a celebrar el Carnaval por barrio.

Salimos a las calles junto a otras asociaciones, vecinos y vecinas del barrio, para disfrutarlo y celebrarlo conjuntamente. El evento se organizó desde la Mesa Socioeducativa de Orcasur, formada por el Programa de Intervención Social Comunitario, La Contrapartida, Iceas, la Asociación de vecinos y vecinas de Orcasur, el centro educativo María Reina y la Fundación Tomillo.

La convocatoria movilizó a muchas personas del barrio, desde Tomillo animamos a participar a menores y jóvenes del I+I Usera, SAI Usera y Tiempo Joven. Disfrazados y disfrazadas mostraron el trabajo previo que habían llevado a cabo las semanas anteriores: participando activamente en la elaboración del cartel, la toma de decisiones colectiva, el desarrollo de la imaginación, la implicación en las acciones necesarias para convertir lo que se imagina en un disfraz tangible, y el apoyo mutuo y alegría para presentarlo ante las vecinas y vecinos.

La primera parte de la jornada comenzó con el tradicional pasacalles, amenizado con música festiva y cánticos en los que animábamos a vecinos y vecinas que nos encontrábamos por las calles a unirse a la fiesta. La segunda parte de la jornada se llevó a cabo en la Plaza del Pueblo, donde los y las participantes pudieron cantar en el karaoke dispuesto en el nuevo escenario de la plaza. Hubo una gran variedad de canciones, pero lo más importante es que todas y todos pudieron disfrutar de una agradable y festiva jornada comunitaria.

Desde el Espacio de Artes Escénicas se ha estado trabajando a través de asambleas en una temática de disfraz acorde con aquella situación sobre la que queremos llamar la atención. Así, los y las jóvenes se disfrazaron de distintas épocas de la historia, incluida la actual, llevando carteles que ponían de manifiesto cómo determinadas injusticias (violencia, machismo, discriminación, homofobia, etc), que identificaban claramente en ciertas épocas o civilizaciones, aún nos acompañan en el siglo XXI, aunque sea de diferente manera, y que no nos debemos relajar. Y es que “de nada sirve la EVOLUCIÓN si seguimos cantando la misma CANCIÓN”.