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¿Conoces Itinerario+? Entrevista a Diana Santos y Elisa Goñi, profesoras del programa

¿Cómo surge el programa Itinerario+?

Itinerario+ surge en el curso 2019/2020 de la necesidad de demostrar que poniendo todos los servicios y saber hacer de la Fundación al servicio de la población juvenil más desfavorecida podemos lograr que los y las jóvenes desarrollen todo su potencial y desarrollen las competencias que les permitirán tener una vida plena. Para ello, hemos analizado y reformulado las experiencias de enseñanza-aprendizaje que se estaban llevando a cabo en la Tomillo asentándolas en cinco pilares comunes: El marco de competencias socioemocionales, el acompañamiento, el modelo de evaluación, la metodología a partir de proyectos integrales (ABPS), la unión de la educación formal y no-formal.

¿Cómo es el perfil de los alumnos de Formación Profesional Básica?

En cualquier centro de Educación Secundaria podemos encontrar estudiantes con dificultades de aprendizaje, de relación, económicas, de comportamiento… Si hablamos de un centro de Formación Profesional (FP), como el de la Fundación Tomillo, en el que dos tercios del alumnado es de Formación Profesional Básica (FPB), son muchos los alumnos y las alumnas con algún tipo de dificultad.

Con este escenario, nos encontramos alumnos y alumnas con quienes ya sabemos que algunas de las metodologías más tradicionales no funcionan. No funcionan las clases magistrales, no funcionan los deberes en casa, no funciona que todo el grupo lleve el mismo ritmo, no funciona la memorización para volcarla en un examen… Hablamos de jóvenes que llegan muy dañados del sistema educativo tradicional, con experiencias académicas agridulces y una creencia arraigada de que no valen, de que no pueden, de que son estudiantes —y personas— de segunda.

Este punto de partida hace que nuestra labor docente en Tomillo sea distinta. Es muy importante cómo nos aproximamos al alumnado cuando llega, cómo vamos desmontando creencias previas, curando heridas para que puedan reconstruirse como estudiantes y como personas. Durante años hemos ido incluyendo metodologías y formas de acompañar dentro y fuera del aula que han funcionado y, después de analizar el impacto de estas prácticas, ordenarlas y darles forma tenemos, finalmente, Itinerario+.

¿Los profesores tienen algún tipo de perfil especial?

Podríamos decir que el equipo docente de Tomillo tiene un perfil compuesto por tres características principales:

  • Perfil social: un alto nivel de vocación social. Ven al alumno de forma integral y entienden que los factores que hay a su alrededor influyen en su desarrollo.
  • Perfil pedagógico: competencias docentes y conocimientos pedagógicos: metodologías, gestión de aula, motivación, co-docencia, programación por proyectos y por objetivos de aprendizaje…
  • Perfil técnico: conocimientos y habilidades propias de la profesión específica (hostelería, administración, informática, electricidad).

Además, en general el profesorado posee una gran capacidad de adaptación a las nuevas circunstancias de cada curso y están en continua formación mejorando sus competencias.

Pero, ¿por qué es diferente Itinerario +?

Itinerario+ es un modelo socioeducativo integral para el alumnado de Formación Profesional Básica, en el que ofrecemos:

Atención personalizada

El primer contacto que tiene un/a joven que empieza FPB en Tomillo es la tutoría inicial; una entrevista personal a la que, posteriormente, se une su familia. En ella conoce a su tutor/a, el enfoque y objetivos del curso y la Fundación. Muchos chicos y chicas vienen a la entrevista con ilusión; quieren cambiar. Otros vienen con escepticismo, pensando que la FPB va a ser lo mismo. Empiezan la entrevista muy serios, pero poco a poco se van relajando y se sorprenden cuando les decimos que no nos importa lo que haya pasado anteriormente, que es el momento de dejar atrás el pasado académico, que a partir de ahora todo puede ser diferente y que en Tomillo no nos importa lo que hayan hecho antes, sino lo que escojan y decidan hacer a partir de ahora. Y nosotros estamos aquí para acompañarlos en el proceso. Así, se empiezan a crear lazos de confianza.

Desarrollo de competencias socioemocionales

Cuando entran a clase por primera vez ven un espacio que se parece más a una empresa que a un aula, con distintas zonas de trabajo y lo más sorprendente, compartiendo aula con otro grupo de un perfil profesional diferente al suyo.

Empiezan la mañana con una actividad que trabaja las competencias personales. Les cuesta mucho, porque hay que mirarse por dentro; no están acostumbrados y en ocasiones les asusta lo que puedan encontrar. Otras veces realizamos dinámicas para relacionarse con sus pares de otra forma que no sea la académica y establecen lazos que les servirán para trabajar colaborativamente y crear un clima de confianza en el aula.

Luego organizamos el día con la Agenda Consciente. Esta parte es muy importante, pues el alumnado tiene bastante libertad a la hora de organizar y escoger sus tareas. Para hacer la agenda necesita tener en cuenta qué docentes van a estar en el aula, si hay píldoras formativas, si hay algún taller de orientación vocacional, los productos que tiene que presentar y organizarse con los compañeros y compañeras si el trabajo es en equipo. Al principio esto les crea cierta ansiedad; no están acostumbrados a tomar este tipo de decisiones, normalmente ya se lo dan hecho. También les es complicado priorizar tareas e incluir las que no les gusta, pero es una rutina que va mejorando diariamente tanto por la experiencia que van adquiriendo como por el feedback continuo del profesorado.

El primer proyecto que trabajamos es la Acogida. Es la parte más importante del curso porque fortalece el vínculo con sus profesores/as y compañeros/as, y sienta las bases emocionales de partida del alumnado para el curso. Al trabajar las competencias socioemocionales y relacionales con dinámicas, ganan confianza en sí mismos/as y en los demás, y empiezan a abandonar el papel que desempeñaban en su antigua clase.

Además, durante la Acogida trabajamos las herramientas digitales que vamos a utilizar durante el curso: correo electrónico, Classroom, Drive… Así, cuando comenzamos a trabajar la parte técnica se sienten más seguros y ponen el foco en las habilidades.

Proyectos integrales

A lo largo del curso los y las estudiantes trabajan en proyectos integrales que les permiten aprender conocimientos y habilidades de manera global, con sentido y propósito. Inicialmente son proyectos más guiados. A medida que su autonomía crece va aumentando la capacidad de elección sobre qué aprenden, cómo y cuándo. Además, los proyectos implican aprender fuera del aula frecuentemente: salimos a explorar el barrio, entrevistar a personas del entorno, visitar empresas, viajar a otras ciudades cercanas. Por un lado, aprender fuera de las cuatro paredes del aula les permite aprender de manera experiencial; se sienten más activos, más motivados. Por otro lado, visitar empresas y entrar en contacto con personas de realidades muy diferentes a la suya les permite ampliar sus perspectivas, conocer otros caminos que antes no sabían que existían. Algunos/as se sienten abrumados/as porque ven muy lejana esa realidad; es normal, es parte del proceso. Otros/as sienten inspiración y curiosidad, descubren que hay más posibilidades de las que conocían hasta ahora y empiezan a plantearse nuevas aspiraciones.

Por otro lado, durante los proyectos las familias reciben llamadas del profesorado, no para decirles que su hijo/a ha sido expulsado/a, sino para compartir con ellos una fortaleza de su hijo/a, un avance significativo, un cambio de actitud positivo… Las etiquetas previas se van difuminando, van desapareciendo a ojos del alumno y de su familia. Poco a poco se van desmontando las creencias y empieza a cobrar nitidez un nuevo potencial.

Desdibujando la línea entre la educación formal y no formal

Los proyectos se complementan con experiencias de aprendizaje no formal que enriquecen su desarrollo integral y activan su motivación. Así, ya sea por la tarde después de clase o durante el horario escolar, los alumnos tienen la posibilidad de realizar píldoras, talleres o trayectos formativos relacionados con el arte, el deporte, la naturaleza, la tecnología o la música. Estos espacios sirven para que los alumnos exploren desde un escenario de aprendizaje diferente y desarrollen competencias personales. Pero, además, estos espacios abiertos suponen para muchos un lugar seguro, donde se sienten en confianza, acompañados y escuchados. Hay estudiantes que no quieren volver a casa para no enfrentarse a la realidad de su hogar y se sienten agradecidos/as de tener a su disposición este recurso disponible para ellos/as.

Evaluación para el aprendizaje

Otro de los grandes cambios que experimenta un/a joven cuando entra en Tomillo es la forma de evaluación. Viene acostumbrado/a ser una nota, un número, una calificación que le ha etiquetado a lo largo de su vida académica. Cuando llega a Tomillo se descoloca al ver que no hay notas, no hay boletines que etiqueten al estudiante en las diferentes asignaturas, sino informes competenciales. De pronto, descubre que tiene un papel activo en su propia evaluación: aprende a usar un portfolio donde recoge evidencias de su aprendizaje y de su desarrollo competencial a lo largo de todo el proyecto; utiliza un diario de aprendizaje en el que reflexiona sobre su progreso, sus avances y las estrategias que le ayudan a aprender más y mejor; recibe feedback diario de sus profesores/as que le permite ser consciente de sus fortalezas, sus progresos y sus áreas de mejora.

Prácticas profesionales en empresas

Todas estas acciones cobran sentido cuando el/la alumno/a va a prácticas a una empresa. Es ahí cuando despliega todo su potencial. El alumno/a, que durante el primer trimestre llegaba siempre tarde, no se quitaba la capucha en clase y se ocultaba tras la pantalla del ordenador, ahora demuestra (se demuestra) que es capaz de acudir puntual a trabajar, capaz de aplicar lo aprendido en el taller del aula en una empresa real, capaz de perfeccionar sus técnicas profesionales y aprender de y con otros. No sería posible que los y las alumnas tuvieran una experiencia de aprendizaje tan significativa y tan aprovechada en la empresa si previamente no hubiéramos acompañado su desarrollo socioemocional y técnico a lo largo del curso.

Orientación vocacional

Por último, a lo largo del trayecto formativo de un/a alumno/a en Tomillo, hay un/a orientador/a presente en el aula que vela por que su experiencia formativa sea personalizada, y quien orienta y guía al alumno/a en su toma de decisiones. De esta manera, el alumno/a que inicialmente entró en FPB con una mochila cargada de experiencias de fracaso sale siendo consciente de cuál es su siguiente paso; sale siendo consciente de sus logros, consciente de sus fortalezas y aceptando sus limitaciones; sale capaz de tomar decisiones personales y profesionales conscientes e informadas; en definitiva, sale de Tomillo con un plan de vida.

Una apuesta por el desarrollo integral de la persona

Podríamos concluir que Itinerario+ es la suma de esfuerzos, metodologías, palancas y recursos planificados y secuenciados estratégicamente con el objetivo de demostrar que trabajando de forma integrada los aspectos formales y no formales, personales y profesionales, así como sociales y comunitarios, se puede cambiar la trayectoria vital de jóvenes procedentes de contextos desfavorecidos, generando un modelo innovador que asegura que los jóvenes que pasan por él son más competentes desde un punto de vista socioemocional, son más empleables y cuentan con un plan de vida que les permite tomar decisiones informadas sobre su futuro.

El sistema educativo tan encorsetado es uno de los principales problemas que influyen en que muchos estudiantes se sientan que no son capaces o no encajan. ¿Qué habría que cambiar del sistema para que esto no suceda, habría menos problemas?

Es un problema sistémico que no requiere de una única solución o cambio. En primer lugar, los centros educativos, especialmente aquellos con alumnado procedente de entornos desfavorecidos, necesitan tener autonomía (acompañada de rendición de cuentas), pues necesitamos acompañar al alumnado desde su punto de partida, no desde donde nos gustaría que estuviera. Lamentablemente la rigidez del sistema educativo, la extensión del curriculum, etc. dificultan la creación de entornos de aprendizaje diversos, flexibles e inclusivos.

Otro aspecto importante es poner el foco en las competencias socioemocionales. Para poder hacer esto de manera integrada, significativa, perdurable y transferible, es necesario —de nuevo— flexibilizar y reducir el curriculum actual.

Con este tipo de alumnado la ratio también es un factor clave, pues una ratio más reducida permite, por un lado, realizar un acompañamiento mucho más profundo y personalizado y, por otro lado, facilita el desarrollo del autocontrol y de la autorregulación, factores clave para que el alumnado esté en disposición para aprender.

¿A qué dificultades os habéis enfrentado con la pandemia?

La mayor dificultad ha sido tener que adaptarse a los cambios y quizá la incertidumbre de lo que iba a pasar en cada nueva etapa.

Lo bueno es que, como ya hemos dicho, los profesores de Tomillo tienen una gran capacidad de adaptación y mucha capacidad de aprendizaje y lo que podía haber sido un desastre se convirtió en una oportunidad de aprendizaje. También nos ha dado la posibilidad de digitalizar los perfiles que estaban menos informatizados.

Por otro lado, para los tutores ha sido un reto hacer el seguimiento del alumnado, coordinando la información de todos los profesores. Han dedicado muchas horas a hablar con cada alumno, con cada familia, asegurándose no solo de que seguían el curso, si no de que su ánimo no decayera.

Muchas familias no tenían forma de seguir el curso on line, pero gracias a la dedicación de muchos trabajadores de la Fundación, haciendo especial mención al departamento de informática, se pudo prestar equipos a los alumnos para poder seguir el curso.

Las prácticas también supusieron un gran reto. De pronto no existía la posibilidad de ir a las empresas y había que poner en marcha proyectos en los que los alumnos pudieran demostrar sus competencias laborales y sus habilidades técnicas. Este problema se solventó proponiendo un proyecto de Aprendizaje y Servicio Solidario que los alumnos llevaron a cabo desde sus casas.

¿Cómo ves el proyecto en los próximos años? ¿Tenéis nuevos objetivos en mente?

Este es el segundo curso de Itinerario+. Nuestra idea es que siga creciendo y ampliándose en otros perfiles. Para nosotros es muy importante evaluar el impacto que tiene en nuestros alumnos e ir mejorándolo cada curso.

Itinerario+ es un proyecto que abarca muchos aspectos del proceso de desarrollo integral de los y las jóvenes, desde la acogida a las prácticas, pasando por la codocencia, los proyectos integrales, la evaluación… Hace falta tiempo para que se asiente.

No obstante, si bien Itinerario+ surgió como un piloto en FP Básica, en realidad es un proyecto que sirve para inspirar la transformación más allá de la FP, guiando el rediseño del marco de intervención de todos los programas de intervención de la entidad. A medio-largo plazo la intención es que este modelo se transfiera más allá de las fronteras de Tomillo.

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