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Entrevistamos a Tamara Presa, orientadora sociolaboral tomillera

Tamara Presa es orientadora sociolaboral en Learning for Life, proyecto educativo de Diageo, desarrollado en colaboración con Cámara de Comercio de Madrid y Fundación Tomillo, que proporciona herramientas, capacitación y habilidades sociales para la empleabilidad de jóvenes entre 18 y 30 años.

¿Nos puedes explicar en qué consiste tu trabajo como orientadora sociolaboral en el proyecto Learning for Life?

Mi trabajo consiste en impartir la formación en competencias personales y profesionales a los participantes. Además, realizo tutorías personalizadas y realizo el seguimiento durante todo el proceso, incluyendo la etapa de prácticas en empresas, para apoyarles en todo lo que necesiten y que puedan alcanzar sus objetivos.

¿Qué competencias personales y profesionales trabajáis con los estudiantes?

El autoconocimiento es algo esencial para poder empezar a trabajar todas las competencias. Esto es algo que debería trabajar cualquier persona, aunque en nuestro contexto social no se le da la importancia que se debería.

A partir de ahí, ya podemos identificar cuáles son las competencias que debemos mejorar y cuáles son las que podemos potenciar porque son nuestro punto fuerte: autoestima, organización, comunicación, trabajo en equipo, creatividad, iniciativa, habilidades emprendedoras…son competencias necesarias para la vida y para el trabajo.

La mayoría de estos jóvenes no confían en sus posibilidades porque nunca se han parado a pensar quiénes son. Cuando descubren sus habilidades y talentos, entienden que pueden ponerlas en práctica en la hostelería y comienzan su carrera profesional con mayor confianza. Muchos descubren además un talento específico para la coctelería o para el corte de jamón por ejemplo, profesiones con amplia oferta laboral.

¿Puedes explicarnos la metodología de aprendizaje basado en un proyecto emprendedor?

En este curso hemos creado nuestro propio restaurante. Se ha dividido a los estudiantes en departamentos (Innovación y creación de proyectos, Comunicación y marketing, Diseño y Finanzas) a los que accedieron a través de una entrevista, y a partir de ahí trabajamos como si fuésemos una empresa real para desarrollar sus habilidades y competencias. Es una manera mucho más práctica y dinámica de trabajar las competencias necesarias para el desarrollo de la que va a ser su profesión.

La formación que se les da ha de estar adaptada al rango de edad a la que va dirigida y, sobre todo, que les aporte valor. La programación por proyectos nos permite impartir formaciones más prácticas y que sean de utilidad para su vida personal y laboral.

¿Qué piensas que puede hacer la sociedad para ofrecer oportunidades de formación y empleo a jóvenes y ser más igualitaria?

Sobre todo fomentar este tipo de formaciones alternativas al sistema tradicional, que está muy marcado, e informar de que existen para atraer jóvenes en situación de desempleo y con poca formación.

La mayoría de jóvenes no conoce la existencia de otro tipo de formaciones en las que existe una mayor conexión entre sus necesidades e intereses y las del mercado laboral.

¿Qué te han aportado los estudiantes a ti?

Me han demostrado que algo que puede empezar siendo una vía para conseguir un trabajo puede convertirse en una pasión. Que saber cuáles son tus competencias te permite poder aplicarlas en todo lo que haces. Y desde luego me han enseñado el significado del esfuerzo.