La animación abstracta de Zóbel, desarrollada por jóvenes y mayores en el Museo del Prado

¿Qué sucede cuando Arte y Tecnología se dan la mano? ¿Y si, además, jóvenes y mayores crean en colaboración? Pues estas son las premisas del taller de animación abstracta “Zóbel: un antes y un después”, ofrecido por el Museo del Prado en colaboración con la entidad Punto y Raya.

Durante dos sábados de febrero, 5 personas del programa de Tercera Edad y 8 personas del programa de Mujeres, ambos del Programa Los Olivos, así como 10 jóvenes del programa Tiempo Joven, acudieron al Museo del Prado para, partiendo de la exposición de arte abstracto de Fernando Zóbel, experimentar con esta, a veces malentendida, forma de arte y compartir sus visiones.

A partir de cuadros clásicos, como “Las hilanderas”, “La caída de Ícaro” o “El sueño de la doncella”, pudieron conocer la interpretación que Zóbel realizó sobre ellos y plantearse su propia interpretación, desde una abstracción de los elementos que verdaderamente transmiten la idea fundamental del cuadro, según su propia perspectiva.

Zóbel defendía que la mejor forma de conocer un cuadro es dibujándolo, y los y las participantes tuvieron la oportunidad de “ensuciarse” y crear, comenzando con un flipbook como primera forma de acercarse a la animación. En la segunda sesión, trabajaron en parejas intergeneracionales partiendo de la obra “Ícaro”, dialogando acerca de cómo podrían representar pictóricamente el antes y después de ese momento de la caída para crear una animación.

Resultó muy interesante el planteamiento de la actividad como intergeneracional, complementándose entre participantes al aportar cada cual sus fortalezas y compartir aprendizajes. Además, la oportunidad de explorar con los diferentes materiales (lápices de diferentes durezas, barras de grafito y carbón, borradores y difuminadores…) desde la abstracción, permitió que los y las participantes hicieran trazos sin sentirse sometidos a juicio por la falta de técnica o por la diversidad de destrezas de cada cual, creando pequeñas obras que se engrandecían gracias a la tecnología, al dotarlas de movimiento y expresividad.