Un nuevo Tomillo con 40 años de historia

En Tomillo cada persona vive un camino de desarrollo personal y transformación que va mucho más allá de una salida profesional y un futuro… Es un camino de descubrimiento, ilusión y esperanza… Es un proceso lento, constante, delicado y sumamente bonito. Algo que la naturaleza llama FLORECER.

Nos alegra mostrarte la nueva imagen de Tomillo, una imagen que representa la evolución y el florecer de los jóvenes que acompañamos. Una imagen que nos proyecta al futuro, manteniendo nuestra esencia.

Llevamos 40 años acompañando a jóvenes, en situación de vulnerabilidad, en su desarrollo personal y profesional, a través de palancas educativas que combinan aprendizaje experiencial, autoconocimiento, creatividad, espíritu emprendedor, capacidad digital y conciencia ciudadana.

Cada año somos testigos de cómo este modelo socioeducativo integral hace florecer todo su potencial y con ello se produce una transformación de sus recorridos vitales.

Con la nueva imagen de Tomillo queremos reforzar este concepto de crecimiento de los y las jóvenes y conectar con ellos de forma más directa, dándoles un mayor protagonismo.   

Así, en esta nueva identidad visual, la “T” de Tomillo cobra protagonismo, es una “T” que crece, que florece,  una “T” que proyecta la evolución, el crecimiento y el potencial de los y las jóvenes que acompañamos.

La esencia de Tomillo

Cómo nace la nueva imagen

En 40 años de historia, la sociedad ha cambiado y la visión y estilos de vida de los y las jóvenes también se ha transformado, por lo que nuestra imagen debía ir de la mano y evolucionar.

Si algo sabemos en Tomillo es que conseguir impactar positivamente, cada año, en la vida de más de 3.000 personas es algo que no podemos hacer solos, por lo que, para renovar esta imagen, buscamos empresas especialistas que quisieran acompañarnos. A esa llamada acudió, de forma altruista, Design Bridge. Además, contamos con la colaboración de voluntarios y voluntarias del equipo de la agencia creativa de Telefónica.

El reto era complicado: queríamos una imagen clara, sencilla, reconocible y fresca, que atrajese a las y los jóvenes, pero que a la vez demostrara la solidez, la experiencia y el rigor de nuestros 40 años al servicio de la juventud en situación de vulnerabilidad.

El equipo creativo de Design Bridge visitó Tomillo y tuvo la oportunidad de hablar con los chicos y chicas de nuestros programas, así como con las personas que les acompañan en ese camino. Así, llegaron a la conclusión de que la nueva imagen debía reflejar el proceso que viven los jóvenes en Tomillo, y que describieron de esta manera:

En Tomillo cada persona vive un camino de desarrollo personal y transformación que va mucho más allá de una salida profesional y un futuro…
Es un camino de descubrimiento, ilusión y esperanza…
Es un proceso lento, constante, delicado y sumamente bonito. Algo que la naturaleza llama FLORECER

A partir de esta idea nace la nueva identidad visual donde la “T” de Tomillo es una “T” que crece, florece, una “T” que proyecta la evolución, el crecimiento y el potencial de los y las jóvenes que acompañamos.

Nos proyectamos al futuro manteniendo nuestra esencia.
Gracias por hacer crecer la semilla de Tomillo.